Labores en un sentido amplio


Alguna descripción de labor, que desean compartir con la comunidad.

(Alguna receta de cocina, reciclaje y cuidados de medio ambiente, jardinería y huerta, etc)


miércoles, 9 de junio de 2010

Algunas investigaciones ingenuas pueden ser un éxito

 

-Donald Unger- premio del Nobel de 2009 de Medicina. Un californiano que decidió investigar en la práctica si chasquear los dedos causa o no problemas de artritis en los dedos. ¿Cómo lo hizo? Decidió sistemáticamente sonar sus nudillos de la mano izquierda y jamás los de la derecha durante 60 años.

Según los expertos, la única secuela derivada del chaqueo de nudillos es que se produzcan lesiones en los tejidos blandos de la cápsula articular, una reducción en la sujeción y un ligero incremento de hinchazón en las manos, pero sólo si se trata de un chasquido muy abundante puede hablarse de consecuencias.

Todas las articulaciones de nuestro cuerpo están lubricadas gracias a un líquido viscoso. Se llama líquido sinovial. Este liquido viscoso esta revestido por una delgada y resistente capa de células ( a modo de bolsa), la cual toma la forma justa para reducir la fricción entre los tejidos duros. Esa forma se la da la capsula articular, la cual es obediente a nuestros hábitos corporales.

Cuando hacemos algún movimiento brusco con los dedos, su reflexión repentina podría hacer que este líquido se desplace. El ruido se achaca a los gases que acompañan al líquido sinovial (oxígeno, nitrógeno y dióxido de carbono), que se escapan al desplazarlo.

Este líquido tarda en absorber los gases unos diez minutos, tiempo en el que los nudillos dejan de sonar.

El resultado de la investigación aclara justamente que aquello que es visible en la artritis, –la falta de movimiento por ausencia de un agente que reduzca la fricción entre ellos- no encuentra justificación con un fenómeno que suceda desde el liquido sinovial y su cubierta, deberá se buscada por fuera, en la capsula articular y en los extremos de los huesos.

Esta noticia, no deja de producirme mucha gracia al imaginarme a alguien durante 60 años, haciéndose sonar los dedos de una sola mano. Sin embargo la noticia vale para recordar que la postura física debe ser la de un hombre o un a mujer, que acepta el “reto” o desafío de estar erguido, entre el cielo y la tierra.

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